Él: Inteligente, impaciente, dedicado, brillante, impulsivo, tenaz, lider.
Ella: simpática, paciente, tan brillante como él, quizá hasta más, bella, enfocada, segura.
Ambos: En una conferencia, nada trivial.
Él: 5 años siendo amigo de ella, que lo entiende a la perfección y le da el apoyo suficiente para continuar en sus proyectos.
Ella: 3 años viendolo como su amigo. 1 año viendolo diferente, y 1 año que empieza a verlo más que un amigo, que la escucha y la conoce bien.
Ambos: la conferencia se torna aburrida, casi 3 horas y media y no hay señal de que se acabe.
Él: baja su mano derecha, como descansando.
Ella: sin pretender nada, también baja su mano.
Él: toma su mano.
Ella: no lo puede creer.
Él: la aprieta mas fuerte y la mira a los ojos.
Ella: sostiene la mirada y sonrie.
El tiempo pasa, la conferencista habla pero las palabras se pierden antes de llegar a los oídos de ambos. Ya no se oye nada, ni hay nadie más en el salón. Solo ellos dos. Entonces, él le suelta la mano y acerca su rostro al de ella. Estan a punto de besarse, cuando él se empieza a tornar borroso y las palabras que dicta la conferencista renacen del silencio, cada vez más fuertes...
Él: inmutable como siempre, sigue con la mente ocupada en la conferencia.
Ella: se ha dado cuenta que por unos segundos, soño dormida ..

2 comentarios:
Eso me ha pasado a mi en los últimos tiempos muchas veces.
Muy bonito, Jorge.
¡Qué bonito!, me he sentido identificada con Ella.
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